viernes, 2 de diciembre de 2016

Venganza servida en plato frío


Mi nombre es Rachel, tengo 27 años y dos hermanos mayores que yo, siempre me había llevado muy bien con ellos y éramos una piña porque los tres estábamos solteros, hasta que hace un par de años se echaron novia y pasé de ser la hermana querida a la segundona puesto que no tenía más hermanas.

Cada vez me sentía más sola y con mis cuñadas no me llevaba nada bien, me llevaba sinceramente fatal porque eran muy estúpidas y soberbias y parecía que cuando yo estaba cerca besaban y manoseaban más a mis hermanos como para darme celos.

Los tres vivíamos con mi padre porque cuando yo tenía 19 años, por lo que nunca sentí el cariño típico de madre e hija y mi padre estaba todo el día de viaje, por lo que básicamente pasé a ser un mueble en casa ya que mis hermanos estaban todo el día acaramelados con sus respectivas parejas.

Entonces decidí trazar un plan malévolo, pero no estaba dispuesta a perder lo que más quería en este mundo y se me ocurrió tener una historia de incesto con los chicos para que fueran solo míos. De acuerdo, es una locura y es de ser una celosa compulsiva, pero en ese momento es lo que sentía y a día de hoy no me arrepiento porque los he vuelvo a recuperar...

Empecé a pasearme en braguitas y sujetador por casa, cosa que para mis hermanos no pasó desapercibido ya que yo era mucho más guapa que mis cuñadas y tenía un cuerpo por el que muchos tíos suspiran, así que usé mis armas de mujer para seducirlos. Cuando me sentaba en el sofá me ponía falda y no usaba ropa interior y siempre llevaba mis partes íntimas depiladitas, me había instruido viendo videos de porno familiar y de como las chicas conquistaban a sus hermanos y no tardaron en surtir efecto mis provocaciones.

Cada vez mis hermanos estaban más tiempo conmigo, yo los acariciaba, les daba picos en la boca, ponía mis tetas encima de ellos y un largo etcétera de cosas que los ponían muy cachondos, lo sé porque de esas cosas las mujeres nos damos cuenta enseguida.

El caso es que gracias a los incestos me los fui ganando de nuevo y en menos de un año habían cortado con sus novias y allí estábamos de nuevo los tres en casa pasándolo bien y en armonía, pero algo era diferente y es que cada noche me acostaba con uno de ellos, si amigas, follaba con ellos y éramos amantes.........

Hasta aquí mi primer relato erótico, espero que os haya gustado y prometo ir subiendo más al menos una vez por semana, me encantaría que me dijeseis qué os parecen y si tengo futuro en esto jejeje, me encanta escribir e imaginación tengo mucha.

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